Los internautas preguntan a Enrique Vila-Matas

Posted on abril 18, 2012 por

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ENTREVISTA DIGITAL CON ENRIQUE VILA-MATAS EN EL PAÍS
 

Oriol

1. 18/04/2012 – 18:07h.

¿Quién és (nombre y apellidos, si tiene) el narrador de Aire de Dylan?

Esa es una buena pregunta. (Por si no queda claro: ésta es la respuesta que da Bob Dylan en su papel de Alias, en la película sobre Pat Garret, cuando le preguntan quién es. -Esa es una buena pregunta –dice Dylan.

Ramón Ortega

2. 18/04/2012 – 18:18h.

Querido Enrique, me encantan muchos tus libros. Los he leído casi todos. Me gustan muchos los títulos de tus libros. Pero este me parece que es el menos arriesgado y el más condescendiente con un público menos literario. ¿Podrías referirte de dónde te vino la idea del título?

Aire de Dylan deriva de Aire de París, un invento de Duchamp. En cierta ocasión, construyó una gota de cristal con aire de París y se la regaló a unos amigos de Nueva York. Aire de Paris, la llamó. “Como mis amigos tenían prácticamente de todo, les llevé cincuenta centímetros cúbicos de Aire de Paris”, comentaría años después Duchamp. Pero es que ademas, el joven Vilnius, uno de los protagonistas de mi novela, tiene un cierto aire a Dylan. Y además ha fundado una sociedad secreta -duchampiana- que se llama ‘Aire de Dylan’. Si como adicto a mis libros lee finalmente la novela, quizás encuentre más que justificado este título que, además, hace referencia al “aire de nuestro tiempo”, un aire de máscaras, aire de Dylan.

pálido fuego

3. 18/04/2012 – 18:20h.

Qué oportunidad pierdo de hablar con usted pero me bloquea la emoción. Me gustaron sus libros, me encantan sus artículos, el de ayer “yo y mi biblioteca”…espero que sea profético, le deseo lo mejor…en todo

Saludos desde Zembla. Lo mismo le deseo a usted.

Buxeda

4. 18/04/2012 – 18:22h.

Fui a París a ver a una “amiga” en El Prat antes de embarcar en el avión empecé a leer Aire de Dylan, durante el trayecto seguí leyendo, ya en París continué … El viaje fue un fracaso. Allí en París se terminó todo. Llovía, hacía frío y en el Orsay delante de Degas, pensé en la conjura de la lectura contra la realidad. Existe? Creo que sí.

A tenor de lo que le sucedió a mi amigo Jordi Soler con la lectura de ‘Aire de Dylan’ en el avión que le llevó a Zurich, tengo la impresión de que este libro conspira continuamente contra la realidad.

Jose Rodriguez Mendez

5. 18/04/2012 – 18:25h.

Hola Enrique: Escribes como eres. Empezaste escribiendo en la mili en Melilla y tuve el placer de ser allí compañero tuyo. Por tu forma de ser ya intuía yo que escondias mucho arte. Un abrazo

Han cerrado estos días el manicomio y el hospital militar de Melilla donde estuve internado. Allí, en las semanas que pasé bajo observación, escuchaba sin cesar -en una casette prestada- ‘John Wesley Harding’, de Bob Dylan. Ese disco redoblaba cada tarde mi locura.

Lou

6. 18/04/2012 – 18:27h.

Si se encontrara frente a frente al auténtico Dylan, ¿qué le diría?

Lo primero que se me ocurriera. Por ejemplo: “¿Y si le comprásemos algo al abuelo? Una corona tal vez.

mgc (Bilbao)

7. 18/04/2012 – 18:34h.

El narrador de su última novela habla de las conciencias arrasadas por las noticias “tremendas” con las que nos agreden desde los medios y del efecto curativo y esclarecedor en las conciencias de “la vieja literatura de siempre”. ¿Eres consciente de lo agradecidos que te estamos en estos momentos muchos lectores por mantener encendido el fuego sagrado de la literatura?

No es peor momento éste que aquel en el que los nazis bombardeaban Europa. En Aire de Dylan he potenciado al máximo mi estilo, un estilo que alguien calificó una vez como ‘el estilo de la felicidad’. Yo ese estilo lo encuentro en la obra de los otros en momentos muy puntuales. Por ejemplo, al comienzo de ‘No direction home’, el film de Scorsese, cuando Dylan nos dice: “Salí para encontrar el hogar que había dejado hacía tiempo, y no podía recordar exactamente en dónde estaba, pero se hallaba en el camino. Y al encontrar lo que me encontré en el camino todo era tal como lo había imaginado. En realidad, no tenía ninguna ambición, no creo que tuviera ambición para nada. Nací muy lejos de donde se supone que debo estar, y por lo tanto voy de camino a mi hogar” Ir de camino al hogar. Me tranquiliza enormemente pensar que voy hacia allí.

Chonqui Kingston

8. 18/04/2012 – 18:42h.

¿Es posible pensar que Dylan fue un fracasado?

Es uno más de los papeles que ha interpretado. Por otra parte, el verdadero fracaso no es social, como generalmente se piensa. El gran fracaso tiene lugar dentro de uno mismo. Quiero decir que no se ve. Lo ve y lo conoce bien sólo el interesado. Sólo él sabe si ha terminado por volar más bajo de lo que habían sido sus expectativas.

C.

9. 18/04/2012 – 18:42h.

¿Le molestaría que algún blogonauta creara un blog llamado Vilnius Lancastre (gran personaje, por cierto)?

Bueno, no me molestaría, pero ya son ganas de fracasar.

Ángel

10. 18/04/2012 – 18:44h.

Hola Enrique, hace unos meses perdí un libro tuyo (El sindrome de Bartleby) en el aeropuerto. El libro estaba sacado en préstamo del Instituto Cervantes de Berlín y estaba firmado por tí. He tenido que comprarlo de nuevo, pero ahora ha perdido parte del encanto. ¿Puedo firmarlo haciéndome pasar por tí?

Está claro que últimamente todos mis libros viven aventuras extrañas en los aviones. Hasta cambian de título, por lo que veo. Viajar es bueno, pero no siempre.

riquelme

11. 18/04/2012 – 18:53h.

Le echaba de menos. No le formulo pregunta sino dos agradecimientos; el primero por el placer de su Dylan y el segundo por descubrirme a Oblómov.

Cuando me preguntan hacia donde va mi obra -que es lo que suelen preguntarme despues de una frase amable como la suya- digo que hasta el relato ‘Porque ella no lo pidió’ de mi libro ‘Exploradores del abismo, mi obra se dividió en dos partes. En la primera, desplegué una indagación sobre el sinsentido. Y en la segunda (como en la tan metaliteraria segunda parte del Quijote) me dediqué a construir mi automitografía. En mi tercera etapa, busco literalmente el brillo de lo auténtico, aproximarme a la verdad a través de la ficción, a esa verdad que hay en todo camino propio. Dicho de otro modo: ya no volver a traicionarme nunca más a mí mismo.

Ester

12. 18/04/2012 – 18:55h.

Con la que está cayendo una maniobra de evasión es la literatura de humor. ¿Cuál es el escritor con el que más se ha reído? ¿Alguna novela de humor que pueda recomendar?

No hay evasión en mi humor, creáme.

Uno de por ahí

13. 18/04/2012 – 18:57h.

¿Cree indispensable hacernos inventario de sus lecturas en cada libro que publica?

La respuesta está en el viento.

Mario Incandenza

14. 18/04/2012 – 18:58h.

Señor Villa-Matas, ¿se considera postmoderno?

¿Yo? Por dios, pero ¿qué he hecho yo para serlo o parecerlo?

Luisa (Bilbao)

15. 18/04/2012 – 19:01h.

La madre de Vilnius en “Aire de Dylan” es un monstruo, una víbora, una mala malísima. La de “Dublinesca” tampoco era una figura demasiado atractiva, ni las pocas que aparecen en su obra, empezando ya por la de “Mujer ante el espejo… ¿No le ha comentado nada la suya a este respecto?

Qué manía con creer que soy tan autobiográfico. La madre de Vilnius se parece una mujer horrible que corre por Barcelona y que nada tiene que ver con mi familia. Es una villana-villana, que de tan malvada que es provoca la risa.

Leo Gollancz

16. 18/04/2012 – 19:04h.

¿Por qué su obsesión por la vertiente “oculta” de la literatura? (escritores sin obra, desaparecidos, fracasados…) ¿Es en esa literatura donde se oculta la pieza sublime que nadie ha leído todavía? Gracias. Atentamente.

Suelo citar un aforismo de Kafka para tratar de explicar esta tendencia en mí: «Lo positivo nos ha sido dado al nacer. A nosotros nos toca hacer lo negativo». También se puede traducir así: «Hacer lo negativo aún nos será impuesto, lo positivo ya nos ha sido dado». Al cineasta Jean-Luc Godard le gusta ese aforismo porque dice que no hay que olvidar que las imágenes del cine proceden de negativos: «Hoy en día, con los vídeos y la informática, el negativo ya no existe; no tenemos más que el positivo. Pero lo positivo lo tenemos ya al nacer. Si nos quedamos sin contradicciones, ¿cómo haremos para avanzar?». Godard me hace pensar en todos esos fotogramas en los que las almas cándidas creen ver la realidad tal como nos ha sido dada, cuando, de hecho, la realidad no puede aspirar a la plenitud si no cuenta con su correspondiente contradicción y negativo. Se trata, por decirlo de algún modo, de ver lo que hay “al otro lado”.

anónimo tímido

17. 18/04/2012 – 19:07h.

En una entrevista reciente decía que había dejado de ser tímido ¿conoce la receta o ha pedido ayuda? Deseo que sus libros, último incluido, tengan cada vez más lectores

Me hace usted pensar en un hombre de talento que siempre se pasea de incógnito.

Francesc Joan

18. 18/04/2012 – 19:08h.

¿Existe el fracaso como un hecho diferenciado o es la consecuencia ineludible de vivir?

Mis frases harán fortuna; yo no.

Mensaje de despedida

Gracias a todos por su presencia. Allá abajo se libra la batalla.